sábado, 12 de enero de 2013

Una decisión “desesperada”, no te ayudará a encontrar empleo

En situaciones de profundo desempleo las personas “desesperadas” se apuntan a cuanta oferta de empleo encuentran y luego asisten a todas las entrevistas posibles, tratando de obtener cualquier puesto de trabajo “por que si” …y sin importar nada más.

En estos casos, es común ver a muchas personas casi que con una “mochila llena de currículos“, tratando de encontrar empleo en cualquier cosa, incluso en áreas en las que no están ni siquiera seguros de poder llevar a cabo las funciones asignadas, y en las que saben de antemano que nunca se sentirán a gusto… es lo que nos ha dejado la situación actual.

Como resultado, estas personas son sistemáticamente rechazadas por los seleccionadores, ya sea durante la entrevista, o antes, durante la selección de los currículos que llegan desde distintos medios; lo que no hace más que multiplicar su frustración, pues sin darse cuenta, se comienzan a mezclar los errores de la búsqueda con los inevitables fracasos.

Entonces… ¿qué pueden hacer los más desesperados?


Por muy crítica que sea la situación en la denominada “jungla laboral“, es sumamente necesario conocerse mejor, sobre todo para saber diferenciar entre los empleos que realmente se ajustan al perfil profesional y los que se persiguen simplemente por estar desesperados, sólo así se puede evitar sentirse frustrado y rechazado durante el proceso de búsqueda de empleo, sobre todo cuando se han extendido más de lo normal.

Por eso recomiendo explícitamente tener calma y no apuntarse a ofertas por simple desesperación, sobre todo si se acaba de perder el empleo. No hay mejor remedio para solucionar un momento difícil, que saber tomar las decisiones con calma, …precisamente para tomar la mejor decisión.

Entiendo que hay que estar en los zapatos de un desempleado para saber por qué actúan de este modo, y sé lo difícil que es pedir “calma” a alguien que no tiene tiempo “ni para estar calmado”; pues necesita alimentar a su familia aunque haya sido despedido; así que también comprendo que en ciertas situaciones sea inevitable que una persona desempleada recurra a esta práctica. No obstante, hay que dejar claro que es una decisión, a todas luces, errónea. Por lo que “la calma” es la mejor (para no decir la única) recomendación que cabe en estos casos.

Lo que propongo, es tratar de mantener la entereza, definir tus prioridades y dejar cierta cierta cuota-parte de poder de tu lado, para que puedas enfrentar los diferentes procesos de selección sin tener que dar la impresión de que estás mendigando el puesto.

No hay nada más alarmante e inquietante para un entrevistador que encontrarse con un candidato desesperado… y créanme, que un entrevistador experto puede saberlo o intuirlo con sólo hacer un par de preguntas, mientras examina el lenguaje corporal del candidato.

Si estás en plena búsqueda de empleo y ya estás desesperado, te recomiendo lo siguiente:

1.- Saber exactamente lo que quieres y conocer tu perfil profesional a fondo.

2.- Preparar un Currículum Vitae “justo” para tu caso.

3.- Prepararte para las entrevistas, pero sabiendo “para qué” te preparas.

4.- Convencerte de que también tienes poder para influenciar a tu favor durante el proceso, y ese poder reside en la calma.

5.- Desestimar las ofertas que no se adaptan a tu perfil y enfocarte en las que realmente se parecen a ti.

Son cinco simples consejos, que independientemente de tu caso, te ayudarán a concentrar tus esfuerzos en lo que realmente andas buscando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario