En situaciones de profundo desempleo las personas “desesperadas” se apuntan a cuanta oferta de empleo encuentran y luego asisten a todas las entrevistas posibles, tratando de obtener cualquier puesto de trabajo “por que si” …y sin importar nada más.
En estos casos, es común ver a muchas personas casi que con una “mochila llena de currículos“, tratando de encontrar empleo en cualquier cosa, incluso en áreas en las que no están ni siquiera seguros de poder llevar a cabo las funciones asignadas, y en las que saben de antemano que nunca se sentirán a gusto… es lo que nos ha dejado la situación actual.
Como resultado, estas personas son sistemáticamente rechazadas por los seleccionadores, ya sea durante la entrevista, o antes, durante la selección de los currículos que llegan desde distintos medios; lo que no hace más que multiplicar su frustración, pues sin darse cuenta, se comienzan a mezclar los errores de la búsqueda con los inevitables fracasos.
Entonces… ¿qué pueden hacer los más desesperados?
Por muy crítica que sea la situación en la denominada “jungla laboral“, es sumamente necesario conocerse mejor, sobre todo para saber diferenciar entre los empleos que realmente se ajustan al perfil profesional y los que se persiguen simplemente por estar desesperados, sólo así se puede evitar sentirse frustrado y rechazado durante el proceso de búsqueda de empleo, sobre todo cuando se han extendido más de lo normal.
Por eso recomiendo explícitamente tener calma y no apuntarse a ofertas por simple desesperación, sobre todo si se acaba de perder el empleo. No hay mejor remedio para solucionar un momento difícil, que saber tomar las decisiones con calma, …precisamente para tomar la mejor decisión.
Entiendo que hay que estar en los zapatos de un desempleado para saber por qué actúan de este modo, y sé lo difícil que es pedir “calma” a alguien que no tiene tiempo “ni para estar calmado”; pues necesita alimentar a su familia aunque haya sido despedido; así que también comprendo que en ciertas situaciones sea inevitable que una persona desempleada recurra a esta práctica. No obstante, hay que dejar claro que es una decisión, a todas luces, errónea. Por lo que “la calma” es la mejor (para no decir la única) recomendación que cabe en estos casos.
Lo que propongo, es tratar de mantener la entereza, definir tus prioridades y dejar cierta cierta cuota-parte de poder de tu lado, para que puedas enfrentar los diferentes procesos de selección sin tener que dar la impresión de que estás mendigando el puesto.
No hay nada más alarmante e inquietante para un entrevistador que encontrarse con un candidato desesperado… y créanme, que un entrevistador experto puede saberlo o intuirlo con sólo hacer un par de preguntas, mientras examina el lenguaje corporal del candidato.
Si estás en plena búsqueda de empleo y ya estás desesperado, te recomiendo lo siguiente:
1.- Saber exactamente lo que quieres y conocer tu perfil profesional a fondo.
2.- Preparar un Currículum Vitae “justo” para tu caso.
3.- Prepararte para las entrevistas, pero sabiendo “para qué” te preparas.
4.- Convencerte de que también tienes poder para influenciar a tu favor durante el proceso, y ese poder reside en la calma.
5.- Desestimar las ofertas que no se adaptan a tu perfil y enfocarte en las que realmente se parecen a ti.
Son cinco simples consejos, que independientemente de tu caso, te ayudarán a concentrar tus esfuerzos en lo que realmente andas buscando.
sábado, 12 de enero de 2013
viernes, 11 de enero de 2013
Reglas básicas para lanzarte en solitario
Ideas innovadoras, que requieran de mínima inversión, con recursos propios, de rápida implementación, con costes fijos al mínimo y control de cobros y pagos para generar liquidez… Esas son las reglas de oro para emprender en solitario. No las olvides, si quieres que tu negocio crezca.
En situaciones normales –léase, convivir con una coyuntura económica boyante o favorable– lo ideal sería emprender por oportunidad. Es cierto que no asegura el éxito futuro, pero reduce considerablemente los riesgos y amplía las posibilidades de que nuestra empresa se desarrolle crezca y se multiplique con muy buena salud.
EMPRENDER POR NECESIDAD
Pero es evidente que la situación actual es bien distinta y la necesidad de generar recursos para vivir ha obligado a muchos –no existen datos oficiales precisos, pero la lógica así lo dice– a emprender por necesidad, sobre todo a muchos que están en el paro, después de que las empresas para las que trabajaban cerraran o redujeran personal.
Y como en Emprendedores, por tradición, somos muy positivos y optimistas, también apoyamos a ese segundo grupo de emprendedores. Y tampoco está de más recordar una serie de reglas básicas que debes tener en cuenta si emprendes (siempre, y más si lo haces por necesidad).
1.- Evita las prisas. Que necesites generar recursos para vivir no significa que te precipites en las decisiones que vas a tomar. Emprende, sí, pero con mucha cabeza. Analiza el mercado y busca, principalmente, una necesidad por cubrir o un servicio complementario que aporte un valor añadido a algún producto y/o servicio que ya exista.
2.- Evita poner un negocio de ‘más de lo mismo’, porque seguro que ‘otros’ ya han pensado igual que tu. Por ejemplo, céntrate en mercados emergentes (ver recuadro de la página siguiente).
3.- Sin prisas, pero sin pausa. Busca un negocio de rápida y sencilla implementación. No te líes en divagaciones filosóficas sobre la idea y no dudes en si es el momento o no de emprender. Recuerda que has decidido hacerlo y es mejor aparcar las dudas. Céntrate en emprender al 100%, no en tus ratos libres. Ya es ¡ya!
4.- Inversión mínima. A no ser que hayas heredado una fortuna, piensa en un negocio que requiera de una mínima inversión inicial.
5.- Endeudamiento, cero. Emprende con recursos propios y si tienes que pedir dinero, que sea poco, a algún familiar o amigo de confianza que te ofrezca cierta libertad de devolución.
6.- Y dinero para después. Importante, no te olvides de calcular cuánto y cómo conseguirás dinero para mantenerte una vez que el negocio comience a andar.
7.- Coste fijos, al mínimo. Haz cuentas y más cuentas y busca hasta debajo de las piedras. Reduce los costes fijos de tu negocio hasta la mínima expresión. Externaliza todo lo que puedas, excepto tu core business, por supuesto. Eso es sagrado. Céntrate en él y lo demás externalízalo.
8.- ¿Sólo ante el peligro? Recuerda que emprendes en solitario, pero eso no significa que no busques colaboración y alianzas en otros emprendedores como tu. Juntos será más fácil y más barato. Existen en el mercado muchas formas de colaboración (ver dossier de Emprendedores del nº 158, págs. 96-98). Elige las que mejor se adapten a ti.
9.- Cobros y pagos. Esa es la clave para que no mueras a las primeras de cambio. Controla al detalle a todos tus clientes. Calcula los plazos entre cobros y pagos e intenta que estén lo más cerca posible. Eso te asegurará liquidez y tranquilidad para afrontar los retos que surjan.
10.- Anticípate. Saca tiempo para mantenerte informado de todas las tendencias de mercado y desarrolla planes B que te ayuden a virar cuando el viento cambie.
11.- No te aísles. No te encierres en tu negocio. Sal y conoce a otros emprendedores. Existen muchos foros de emprendedores, tanto on line como presenciales. Aprovecha los contactos para intercambiar ideas y experiencias y, por qué no, compartir clientes. Con ello, contribuirás a que el mercado sea más grande y las oportunidades de negocio sean mayores para todos, y para ti, también
En situaciones normales –léase, convivir con una coyuntura económica boyante o favorable– lo ideal sería emprender por oportunidad. Es cierto que no asegura el éxito futuro, pero reduce considerablemente los riesgos y amplía las posibilidades de que nuestra empresa se desarrolle crezca y se multiplique con muy buena salud.
EMPRENDER POR NECESIDAD
Pero es evidente que la situación actual es bien distinta y la necesidad de generar recursos para vivir ha obligado a muchos –no existen datos oficiales precisos, pero la lógica así lo dice– a emprender por necesidad, sobre todo a muchos que están en el paro, después de que las empresas para las que trabajaban cerraran o redujeran personal.
Y como en Emprendedores, por tradición, somos muy positivos y optimistas, también apoyamos a ese segundo grupo de emprendedores. Y tampoco está de más recordar una serie de reglas básicas que debes tener en cuenta si emprendes (siempre, y más si lo haces por necesidad).
1.- Evita las prisas. Que necesites generar recursos para vivir no significa que te precipites en las decisiones que vas a tomar. Emprende, sí, pero con mucha cabeza. Analiza el mercado y busca, principalmente, una necesidad por cubrir o un servicio complementario que aporte un valor añadido a algún producto y/o servicio que ya exista.
2.- Evita poner un negocio de ‘más de lo mismo’, porque seguro que ‘otros’ ya han pensado igual que tu. Por ejemplo, céntrate en mercados emergentes (ver recuadro de la página siguiente).
3.- Sin prisas, pero sin pausa. Busca un negocio de rápida y sencilla implementación. No te líes en divagaciones filosóficas sobre la idea y no dudes en si es el momento o no de emprender. Recuerda que has decidido hacerlo y es mejor aparcar las dudas. Céntrate en emprender al 100%, no en tus ratos libres. Ya es ¡ya!
4.- Inversión mínima. A no ser que hayas heredado una fortuna, piensa en un negocio que requiera de una mínima inversión inicial.
5.- Endeudamiento, cero. Emprende con recursos propios y si tienes que pedir dinero, que sea poco, a algún familiar o amigo de confianza que te ofrezca cierta libertad de devolución.
6.- Y dinero para después. Importante, no te olvides de calcular cuánto y cómo conseguirás dinero para mantenerte una vez que el negocio comience a andar.
7.- Coste fijos, al mínimo. Haz cuentas y más cuentas y busca hasta debajo de las piedras. Reduce los costes fijos de tu negocio hasta la mínima expresión. Externaliza todo lo que puedas, excepto tu core business, por supuesto. Eso es sagrado. Céntrate en él y lo demás externalízalo.
8.- ¿Sólo ante el peligro? Recuerda que emprendes en solitario, pero eso no significa que no busques colaboración y alianzas en otros emprendedores como tu. Juntos será más fácil y más barato. Existen en el mercado muchas formas de colaboración (ver dossier de Emprendedores del nº 158, págs. 96-98). Elige las que mejor se adapten a ti.
9.- Cobros y pagos. Esa es la clave para que no mueras a las primeras de cambio. Controla al detalle a todos tus clientes. Calcula los plazos entre cobros y pagos e intenta que estén lo más cerca posible. Eso te asegurará liquidez y tranquilidad para afrontar los retos que surjan.
10.- Anticípate. Saca tiempo para mantenerte informado de todas las tendencias de mercado y desarrolla planes B que te ayuden a virar cuando el viento cambie.
11.- No te aísles. No te encierres en tu negocio. Sal y conoce a otros emprendedores. Existen muchos foros de emprendedores, tanto on line como presenciales. Aprovecha los contactos para intercambiar ideas y experiencias y, por qué no, compartir clientes. Con ello, contribuirás a que el mercado sea más grande y las oportunidades de negocio sean mayores para todos, y para ti, también